enero 29, 2021

La obra de una autora vilipendiada por una rancia sociedad

Dentro de la obra de la Clara Campoamor destaca El voto femenino y yo: mi pecado mortal (1935) como su propio nombre indica, es un relato en el que Clara Campoamor lleva una defensa de su actuación respecto a su posición sobre los derechos de las mujeres. Aunque Campoamor también escribe sobre la soledad política, puesto que muchos integrantes de este mundo le dieron la espalda, algo que sumado a la poca libertad de la que disponía para cambiar las cosas, le hicieron exiliarse a Argentina y después a Suiza, nunca pudo regresar a España. Por tanto, el libro cuenta sus vivencias en una sociedad que definitivamente no estaba preparada para aceptar a una mujer tan reivindicativa y tan constante con un proyecto político-social propio.

No obstante, sus obras siguen reeditándose e incluso sus textos aparecen en otros formatos como es el caso de Del amor y otras pasiones que se ha editado recientemente. El libro es una recopilación de algunos de los artículos que escribió Claro Campoamor, en él se hace referencia a las huellas que su tío abuelo Federico Fernández de Castillejo dejó en la autora. Puesto que, ambos mantuvieron una estrecha relación que se vinculaba lo intelectual y afectivo. A raíz de esa relación surgió el interés de la autora en las figuras de Garcilaso, Quevedo o Góngora entre otros. Si bien es cierto que la escritora también se interesó por la figura de Don Juan. Dado que en el ensayo “Los tres poetas de don Juan Tenorio”, establece una teoría sobre la apología del personaje.

Su faceta como escritora se afianza en el exilio, pues es el momento en el que se dedica a escribir, compaginando la escritura de sus obras y los artículos para la prensa con su trabajo como traductora. Las obras que escribe en el exilio son sobre el feminismo y, en particular, su experiencia en el ámbito político.

En estas se muestra muy crítica con los parlamentarios, especialmente con los republicanos, quienes considera que obstaculizaron la mejor oportunidad que había existido para lograr una mayor igualdad de género. Una oportunidad que el franquismo echó abajo junto con su recuerdo, que solo en años recientes se ha recuperado a pesar de la gran importancia que tuvo como pionera de los derechos de la mujer en España (Medici, 2020).


Bibliografía

HISTORIA NATIONAL GEOGRAPHIC, Medici. A. (2020) “Clara Campoamor: Una vida de lucha por los derechos de la mujer”. Recuperado de: <https://historia.nationalgeographic.com.es/a/clara-campoamor-vida-lucha-por-derechos-mujer_15092 > [28/01/2021].

Fuente. I. (2019). “La voz literaria de Clara Campoamor”. Revista de libros segunda época. Recuperado de: https://www.revistadelibros.com/resenas/clara-campoamor-del-amor-y-otras-pasiones-articulos-literarios-inmaculada-de-la-fuente










Clara Campoamor: Una propulsora e infravalorada figura de nuestra historia

Clara Campoamor (1888- 1972) fue una abogada y política madrileña. Durante su infancia tuvo problemas económicos en su familia, un hecho que la hizo trabajar desde una edad temprana. En 1909 accedió a un puesto de correos, en ese momento no era nada habitual que una mujer ganase unas oposiciones y accediese a un cargo laboral público.

También trabajó como mecanógrafa y traductora de la editorial Calpe, fue secretaria en el periódico La Tribuna. Fue en ese trabajo cuando empezó a interesarse en la política y a partir de ese momento comenzó su colaboración en prensa.

A los 32 años decidió retomar sus estudios y se licenció en derecho. En 1924 terminó sus estudios universitarios de Derecho, y abrió un bufete de abogados en la capital española. Ya ejerciendo dentro de la abogacía fue una de las mujeres que fundó la Sociedad Española de Abolicionismo.

Además, impartió numerosas conferencias sobre la situación de la mujer. En 1929 también participó en la creación de la Federación Internacional de Mujeres de Carreras Jurídicas en París y un año después en la de Liga Femenina Española por la Paz.

Fue republicana y estuvo vinculada al Partido Acción Republicana, pero en 1931 lo abandonó y se afilió al Partido Radical, en el que fue elegida diputada por Madrid, junto con Victoria Kent y Margarita Nelken. Asimismo, participó en la redacción de la constitución, en la que incluyó un artículo la igualdad absoluta entre hombres y mujeres.

Aunque las mujeres podían salir electas, no tenían aún derecho a voto, esta fue una de sus grandes reivindicaciones que la llevó a enfrentarse con algunos sectores de la izquierda. Pero Campoamor consiguió sacar adelante su propuesta en el Congreso en 1931. El artículo se aprobó en octubre, con 161 votos a favor y 121 en contra, pero en diciembre se propuso una enmienda para derogar el sufragio nacional para las mujeres. De las tres parlamentarias existentes, sólo Campoamor votó a favor, Victoria Kent lo hizo en contra y Margarita Nelken se ausentó para no emitir su voto (Bados, 2009).

En 1938 se exilió a Buenos Aires a causa de el auge del fascismo en España, donde tan solo un año después se instauró la dictadura franquista. Por lo que Campoamor decepcionada por los ataques que estaba sufriendo la causa republicana en España (Bados, 2009), y sabiendo que una mujer tan reivindicativa como ella sería perseguida por el régimen hasta la extenuación, no le quedó más remedio que marcharse. Allí trabajó de traductora y escribiendo artículos para la prensa. Fue en ese momento cuando publicó algunos libros. Unos años más tarde volvió a Lausana y ejerció como abogada. En 1972 falleció, sin ver su labor social y política reconocida.


Bibliografía

BIBLIOTECA VIRTUAL MIGUEL DE CERVANTES. (7 de julio de 2009) Bados. C. C recuperado de: <https://cvc.cervantes.es/el_rinconete/anteriores/julio_09/07072009_01.htm> [28/01/2021].


BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA [versión en línea]. <https://escritores.bne.es/web/authors/clara-campoamor-1888-1972/> [28/01/2021].

enero 27, 2021

El Rexurdimiento a lo largo de Cantares Gallegos

En 1863 apareció el manuscrito de Cantares Gallegos que fue el iniciador del Rexurdimiento. Los Cantares Gallegos abordan la temática del costumbrismo, dado que Castro describe en muchas ocasiones la cultura gallega con sus costumbres y tradiciones. También destaca lo social-patriótico porque Rosalía de Castro alzó la voz contra las injusticias que sufrió el pueblo gallego en tierras extranjeras o el éxodo rural que experimentó Galicia.

Castro escribe para su pueblo, pero no es un libro con un tono intimista porque la autora más bien lleva a cabo una exterirización, dándonos la imagen de un mundo de raíces profundas. La autora traslada su voz a la de una muchacha sin nombre (Fernández, 1988: 180).

En la obra se comprueba un rechazo ante la marginación de Galicia. Paralelamente es visible su oposición a la negativa situación de los emigrantes gallegos y la injusticia que, según la poeta, cometía el resto de España con los habitantes de su región natal (Acereda, 2007: 18). Quizá ese desdén al que hacía referencia la autora entorno al pueblo gallego, era un reflejo del rechazo que sentía la autora en su persona, al ser poeta y mujer.

Se podría considerar que en su obra la autora crea un espacio femenino autónomo como un lugar visible y secreto. Cabe destacar que en la obra de Castro toma mucha importancia la religiosidad las mujeres representadas en su obra están sometidas a la religión y la brujería. Surge lo que castro llama la “meiga” representa el contacto de la mujer con lo mágico que permanece oculto tras la realidad de cada día y sus poderes son, de hecho, la capacidad para identificarse con la naturaleza, leer en ella y escuchar sus mensajes (Fernández, 1988: 181).

En Cantares Gallegos aparecen muchas estampas de tintes cosumbristas, como las pinturas de cuadros familiares de la tierra gallega. Este costumbrismo, además, bebe de la tradición de otra autora, Cecilia Böhl de Faber (Fernán Caballero), a quien Rosalía de Castro admiró mucho (Acereda, 2007: 12).


Bibliografía

Acereda. A. (2007). Rosalía de Castro y la visión poética de Galicia. Revista de Literaturas modernas, (37), 7-30.

Fernández. V. M. (1988). Una aproximación al mundo poético de Rosalía de Castro: mujer y paisaje en Canatares Gallegos y Follas Novas. Parole, (1), 179-183.



enero 25, 2021

Rosalía de Castro: El resurgir de la cultura gallega

Nació en Santiago de Compostela en 1837 en su partida de nacimiento no constaban los padres y durante mucho tiempo fue una gran incógnita, aunque finalmente se descubrió que fue hija de madre soltera y un padre clérigo ausente. La imagen que transmite la propia autora de sí misma es la de una persona solitaria, de sus obras se desprende una soledad afectiva. Muy posiblemente esto se deba a la infancia que pasó sin sus padres. Un aspecto que destacó en su carácter fue el de la modestia, de hecho quiso destruir su obra y pidió a sus hijas que la destruyesen una vez muriese (M.Mayoral). Pese al reconocimiento del que hoy en día goza la autora, nunca llegó a disfrutar del éxito en vida.

La escritora recibió las primeras lecciones de música y dibujo en la Sociedad Económica de Amigos del País, pero se cree que en algunos aspectos su aprendizaje fue autodidacta, en ese momento vivía con su madre. En 1856 se mudó a Madrid y allí conoció al que fue su marido, Manuel Murguía, quien fue un importante periodista que intervino activamente en el Rexurdimiento cultural galego.

Su marido fue quien la ayudó a entrar en los círculos literarios y editoriales. En 1861 publicó su primer poema en gallego “Adiós, ríos; adiós, fontes”. Su obra narrativa se desarrolló al mismo tiempo que la poética, algunas de estas novelas escritas en castellano son La hija del mar (1859), Flavio (1861), Ruinas (1866), El caballero de las botas azules (1867) y El primer loco (1881).

Castro escribió indistintamente en gallego y en castellano. El tono emotivo de su obra se aproxima al de Bécquer. De hecho, Bécquer y Heinrich Heine influyeron mucho en su obra. A diferencia de la obra de Bécquer los temas de Castro son más locales. En su obra hay una gran añoranza a su tierra natal. Perdió la fe en Dios, pero llegó un momento en que recobró la fe y se refugió en él.

Sus estrofas son convencionales, hay una innovación en las formas poéticas, se puede decir que es la precursora de lo que es la poesía actualmente. En su obra destaca la sencillez, ella prescinde de la ornamentación o de la retórica, hay naturalidad en sus versos con una expresión directa. Además, hay autenticidad en los sentimientos que expresa.

Finalmente en 1885 murió de cáncer en su casa de La Matanza en Cantabria. Muchos escritores como Juan Ramón Jiménez o Miguel de Unamuno fueron promotores de la obra de la autora que se tradujo a varias lenguas.


Bibliografía

BIBLIOTECA VIRTUAL MIGUEL DE CERVANTES, Mayoral. M, recuperado de: <http://www.cervantesvirtual.com/portales/rosalia_de_castro/estudio_literario/> [24/01/2021].

BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA [versión en línea]. <https://escritores.bne.es/web/authors/rosalia-de-castro-de-murguia-1837-1885> [24/01/2021].

HISTORIA NATIONAL GEOGRAPHIC, Gavaldà. J. (2020) “Rosalía de Castro, soledad y melancolía”. Recuperado de: <https://historia.nationalgeographic.com.es/a/rosalia-castro-soledad-y-melancolia_15491> [24/01/2021].



enero 24, 2021

El Naturalismo bajo la mirada de Pardo Bazán y Los Pazos de Ulloa

La novela se publica en 1886 surgió de la eclosión de las grandes novelas del siglo XIX, el tema central es la oposición de la naturaleza y civilización, el positivismo frente al orden moral. A partir de las confrontaciones anteriores Pardo Bazán desarrolló otros subtemas como la descendencia moral de la aristocracia rural, la decadencia física de la aristocracia urbana, como se desarrolla la política de las zonas rurales, el idealismo religioso frente al catolicismo oficial o la situación de la mujer. Los personajes de los Pazos son rudos y violentos se mueven con los esquemas de la aristocracia feudal (Mejías, sf: 9).

La novela cuenta la historia de don Pedro, que se hace llamar marqués aunque no tiene título nobiliario, vive amancebando con Sabela, hija de su criado Primitivo, con la que vive amancebado y tiene un hijo bastardo. Con el tiempo, harto de la insostenible situación y aconsejado por el Párroco Julián abandona los Pazos y se marcha a Santiago de Compostela. Ya en el ambiente de ciudad de casa con Nucha y regresa con su esposa a los Pazos, donde Nucha da a luz a Manuela. Sin embargo, con la vuelta a los Pazos don Pedro maltrata a Nucha y reinicia su relación con Sabel. Nucha cada vez más enferma se apoya en Julián y le pide que la ayude a escapar con su hija, pero Perucho y Primitivo trazan un plan para que don Pedro crea que el párroco y Nucha tienen una relación extramatrimonial. Consecuentemente, don Pedro despide a don Julián y lo hace marcharse de los Pazos, unos años más tarde Nucha muere. La novela termina con la imagen de Perucho colmado de riquezas y Manuela vestida con harapos.

La estructura de la novela está muy bien pensada, treinta capítulos que se agrupan en bloques, del primer capítulo al séptimo se plantea la acción de la novela, la finalidad es la presentación de los personajes, pretende introducir al lector en el ambiente. Asimismo, se describen los Pazos, la vida rural y las relaciones entre los habitantes desde el perspectivismo, además de presentar la genealogía del marqués de Ulloa. En esa atmósfera aparece Julián, capellán acostumbrado al mundo urbano, que es quien juzga e impone la mirada de alguien ajeno a ese lugar.

Del capítulo octavo al decimotercero se produce un desplazamiento espacial de los Pazos de Ulloa a Santiago de Compostela y en este contexto surge la perspectiva del Marqués de Ulloa. Los espacios que describe son la casa familiar, los paseos y jardines donde se siente cerca de la naturaleza.

A partir del decimocuarto y hasta el decimoctavo se narra el regreso a los Pazos de Nucha y don Pedro ya casados, pero con el nacimiento de Manuela al ser una niña don Pedro defraudado reanuda su aventura con Sabel.

En el decimonoveno y hasta el vigésimo noveno la naturaleza gana el terreno que había perdido. Se descubren las relaciones entre Sabel y don Pedro. El párroco quiere marcharse de los Pazos porque se da cuenta de que es imposible instaurar un orden en esa casa, pero don Pedro se lo impide.

El desenlace de la obra empieza en el capitulo vigésimo tercero, cuando Nucha descubre que Perucho es un hijo bastardo de don Pedro. Hasta que en el capítulo vigésimo octavo la perspectiva narrativa se traslada a Perucho, es cuando se inventa la aventura entre Nucha y el párroco.

En el último capítulo da un salto de diez años, es cuando se produce el cambio de roles entre Perucho y Manuela. Representan la viva imagen de la naturaleza que vence a la civilización.

El párroco es quien impulsa la acción de la novela, el tiempo en la novela es lineal del presente al futuro, pero se rompe en dos ocasiones, cuando se cuentan los antecedentes genealógicos del marqués y cuando Nucha por fin comprende que se casó por deseo de su padre y no porque ella quisiera.

La naturaleza en la obra aparece señalando el peligro y tiene su reflejo en el comportamiento de los personajes, de hecho pueden dividirse en los que provienen del mundo urbano y civilizado como Julián, Nucha o el padre de Nucha. Frente a ellos Primitivo, Isabel y Perucho que pertenecen al mundo natural e incivilizado. Don Pedro ocuparía un lugar intermedio porque proviene del ámbito rural, pero mantiene un contacto con la civilización.

Los tintes del Naturalismo que se observan en la novela son la influencia del medio ambiente en el individuo, el determinismo material porque hay en los personajes una unión entre el cuerpo y el espíritu. Además, Emilia Pardo Bazán le dio mucha importancia a los datos físicos de los personajes. La diferencia entre el Naturalismo francés y el español es que el último no es tan radical, de hecho, Bazán no llega a plasmar los extremos del Naturalismo.

Existe además en Los pazos todo un plano de realidad suprasensible, compuesto por los roces, los rumores, los sueños, ventanas que crujen […] conciencias que leen en las cartas el porvenir de los personajes, etc. Componente que sirve para encantar la realidad, al imponer una naturaleza menos determinista, envuelta en un aura de misterio (G. Gullón, s.f).


Bibliografía

BIBLIOTECA VIRTUAL MIGUEL DE CERVANTES, <http://www.cervantesvirtual.com/portales/pardo_bazan/autora_biografia/> [19/01/2021].

BIBLIOTECA VIRTUAL MIGUEL DE CERVANTES, Gullón. G, obtenido de: <http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/la-densidad-genrica-y-la-novela-del-ochocientos---los-pazos-de-ulloa-de-emilia-pardo-bazn-0/html/ffba7042-82b1-11df-acc7-002185ce6064_2.html> [22/01/2021].

Mejías. B. C. (s.f). Emilia Pardo Bazán. Liceus.




enero 21, 2021

Emilia Pardo Bazán: una autora polifacética

 

Emilia Pardo Bazán (1851-1921) creció en el seno de una familia gallega noble y acaudalada, desde pequeña mostró interés en la lectura y en la escritura, porque su madre la estimuló a leer y escribir, leyó a los grandes clásicos de la historia literaria. En 1869 se mudó a Madrid, y viajó por Europa aprendiendo lenguas como el inglés o el alemán. Asimismo, asistió a muchos congresos, entre ellos uno pedagógico en el que se denunciaba la desigualdad educativa entre hombres y mujeres.

Pardo Bazán fue quien propuso a Concepción Arenal como candidata a la Real Academia de la Lengua, pero fue rechazada, dado que, era una institución que no aceptaba a mujeres. También la candidatura de la propia Bazán fue desestimada hasta en tres ocasiones, a pesar de ser la primera mujer en presidir la sección de literatura del Ateneo de Madrid, y la primera en ocupar una cátedra en literaturas neolatinas en la Universidad Central de Madrid.

En 1880 inició una etapa editorial y fundó La Revista de Galicia donde la propia autora publicó muchos artículos bajo pseudónimo. Fue una autora muy prolífica entre sus obras no solo se encuentran novelas, también hay libros de viajes, autobiografías, poesía y teatro. Aunque la mayor parte de su obra iba destinada a la prensa.

La novela no fue el género que más interesó a Pardo Bazán, al comienzo de su carrera literaria lo consideraba un género menor. De hecho, no fue a hasta alrededor de 1880 cuando se animó a escribir su primera novela influenciada por sus contemporáneos.

Su novelística es difícil de clasificar porque utilizaba recursos de distintas corrientes, la propia autora se declaró ecléctica (Mejías, s.f: 7). Bazán plasmaba la realidad desde su particular punto de vista, esto demuestra que su literatura no es un retrato histórico fiel, sino ficción.

La autora tomó distancias del naturalismo francés porque consideraba que no debían incluirse en las obras asuntos desvergonzados o de mal gusto. Bazán se defendió de la acusación de naturalista porque ella nunca entendió su escritura como una captación de la vida o como una doctrina positivista (Mejías, s.f: 7) Su intención no fue incluir componentes didácticos o moralizantes, la escritora pretendía abordar las cuestiones estéticas, aunque es discutible el hecho de que lo consiguiese.

Para la autora fue muy importante la cultura, de hecho, tuvo un gran afán de de saber y gozó de una intensa vida social con políticos e intelectuales de la época. También tomó parte en diversos debates, donde exponía su opinión y sus puntos de vista.

A partir de 1908 empezó a utilizar el título de Condesa de Pardo Bazán, que le otorgó Alfonso XIII en reconocimiento a su importancia en el mundo literario. En 1910 ya era consejera de instrucción pública, hasta que finalmente, en 1921 por una complicación de la diabetes murió.


Bibliografía

BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA [versión en línea]. <https://escritores.bne.es/web/authors/emilia-pardo-bazan-1851-1921/> [20/01/2021].

BIBLIOTECA VIRTUAL MIGUEL DE CERVANTES <http://www.cervantesvirtual.com/portales/pardo_bazan/autora_biografia/> [19/01/2021].

Mejías. B. C. (s.f). Emilia Pardo Bazán. Liceus.


enero 19, 2021

El Costumbrismo de la mano de La Gaviota de Fernán Caballero (Cecília Böhl de Faber)

 

Es una de las novelas con más relevancia del período costumbrista. La novela comienza con la llegada de a España de Stein, un médico alemán. En el pueblo de Villamar conoce a la bella Marisalada, conocida como la Gaviota por su habilidad para imitar a las aves, a raíz de la relación que va surgiendo acaban casándose. No obstante, esta vida tranquila se ve interrumpida por unos aristócratas que se fijan en la voz de Marisalada y la convencen para que deje el pueblo y se centre en su carrera como cantante. Al abandonar el pueblo conoce al torero Pepe Vera y se produce un adulterio, pero con el tiempo Vera la maltrata y estando enferma la obliga a ir a los ruedos. En uno de los rodeos Pepe Vera muere y Marisalada sufre un trastorno, cuando despierta ha perdido la voz, por lo que vuelve a Villamar y se casa con un barbero.

La novela se estructura en dos partes, la primera va del prólogo con los primeros quince capítulos y la segunda va desde el capítulo dieciséis al epílogo. La primera parte transcurre en Villamar y la segunda entre Sevilla y Madrid

La Gaviota supone la madurez de Fernán Caballero en su intento por alcanzar la novela de costumbres. Böhl de Faber pretendía mostrar la realidad española como la mostraban los escritores costumbristas. Es un estilo de escritura que ya se iba acercando al Realismo pero que aún no estaba definido. La técnica narrativa tiene mucho que ver con la temática realista porque es recolectora, recopila cuentos, chascarrillos y descripciones de la naturaleza. También combina los elementos descriptivos retocándolos y fijándolos en un texto, a lo que Böhl de Faber llama técnica fotográfica. Asimismo, las historias que ella cuenta son verdaderas, ella cuenta historias verdaderas y lleva a cabo una labor modificadora. En su obra se refleja la defensa de la religión en Andalucía frente Madrid, lugar en el que ya han entrado las ideas positivistas. Con esta novela la crítica reconoció que había nacido la novela nacional española.

La autora en la novela va introduciendo una descripción del mundo andaluz, incidiendo en la parte más rural. Böhl de Faber fue una novelista conservadora y religiosa, por eso su novela tiene tintes tendenciosos, es decir que su novela parte de la defensa de una idea y crea una trama para poner de manifiesto su postura. Böhl de Faber defiende el ambiente campesino frente al de la corte, puesto que este último era corrupto y procedente del extranjero mientras que el ambiente campesino sí conservaba la esencia española.

Aunque si bien es cierto que entre la crítica contemporánea se ha debatido las ideas contradictorias que surgen teniendo en cuenta las ideas de Fernán Caballero y la temática de La Gaviota. Por eso, se ha propuesto un doble discurso en el texto, en el que por un lado, se encuentra la voz conservadora dominante de la voz narrativa. Por otro lado, se halla la voz callada pero subversiva de la protagonista, Marisalada. Esta duplicidad vendría dada por los conflictos internos de la autora para reconciliar su identidad genérica -femenina- y su condición de autora – oficio que en ese momento era mayoritariamente masculino (Sánchez, 2008: 169).

De lo que no cabe duda es que La Gaviota marcó un antes y un después dentro del período costumbrista, que ya se acercaba al Realismo. Pese a las contradicciones que podamos observar dentro de los roles de Cecilia Böhl de Faber y su pseudónimo Fernán Caballero, la novela forma parte de la tradición literaria española, que además significó el nacimiento de la novela nacional española.


Bibliografía

Sánchez. J. A. (2007). “Adulterio y folletín en La Gaviota, de Fernán Caballero: Análisis de una contradicción en el contexto de su campo literario”. Rilce, 24(1), pp. 168-182.


enero 18, 2021

Una escritora bajo pseudónimo: El caso de Cecilia Böhl de Faber

Fernán Caballero fue el pseudónimo de Cecilia Böhl de Faber (1796-1877) educada bajo los preceptos del catolicismo. Böhl de Faber fue una autora que renovó la novela española, dado que la narrativa española entre los siglos XVIII y principios del XIX había perdido el vigor que albergó en el Siglo de Oro.

En su obra predominaron las ideas tradicionales, la escritora siempre se mostró en las antípodas del progreso. Su narrativa destaca por ser idealista y por su contenido moralizante, con tintes religiosos y alejada de la problemática social. Aunque si bien la crítica ha catalogado su literatura de gran calidad, resalta por ser conservadora.
Además, la escritora fue una gran estudiosa del folclore español, por eso Washington Irving, estuvo en contacto con Böhl de Faber, para conocer en profundidad las costumbres españolas. Su primera obra fue La gaviota escrita originalmente en francés y considerada digna de Walter Scott.
Su escritura también llegó a la corte, puesto que la reina Isabel II y su marido, Francisco de Asís, sabiendo de los apuros económicos de Böhl de Faber, y admirando su escritura moderada y moralizante le propusieron vivir en una de sus propiedades en la que podría desarrollar su creación literaria y a donde se trasladó en 1857.
No obstante, a partir de 1859 se retiró a la intimidad de su hogar, y se dedicó a escribir a estar con sus parientes más cercanos y a responder la correspondencia epistolar hasta que en 1877 murió, dejando tras de sí un gran legado literario.
Bibliografía
Estébanez. C. D. “Cecilia Böhl de Faber Ruiz de Larrea”. Diccionario biográfico de la Real Academia de la Historia. RAH. Recuperado de: http://dbe.rah.es/biografias/9544/cecilia-bohl-de-faber-ruiz-de-larrea


Una de las obras más emblemáticas: Dos mujeres (1842-43)

 

Es la segunda a novela que escribió Gertrudis Gómez de Avellaneda. El argumento se centra un matrimonio concertado burgués formado por Luisa y Carlos, pero un viaje de él a Madrid lo hace conocer a Catalina e inician una relación extramatrimonial. Fruto de esas relaciones surge un hijo a lo que Carlos decide marcharse a Londres con su amante.

 Cuando Luisa se entera de esto decide enfrentarse a Catalina, pero tras la charla, Luisa decide aceptar la marcha de los amantes manteniendo la compostura para no formar escándalo. No obstante, Catalina, sintiéndose mal por sus acciones se suicida. Finalmente, el matrimonio se marcha siendo infeliz por el resto de su vida.

La novela es una crítica al papel pasivo que tenía la mujer en la sociedad. Una sociedad que además convertía inevitablemente a la mujer en víctima (Ayala, 1995: 77). En la novela se contraponen los ideales de mujer, por un lado, Luisa representa la mujer tradicional bondadosa y religiosa, por otro lado, Catalina es la mujer moderna que no sigue los convencionalismos, persigue la independencia de un hombre.

Los dos personajes femeninos, en cierto modo, representan la vida de la autora. El alter ego de la autora está en Catalina. Por eso, la obra de Avellaneda ha sido catalogada como autobiográfica. Puesto que, Avellaneda durante su infancia en Cuba también estuvo comprometida con un familiar lejano. En la novela los lectores se acercan al personaje de Catalina por las opiniones estigmatizadas que tienen los otros personajes de la novela.

Tal y como destaca Ayala, en la novela se cuestionan las ideas culturales españolas sobre el matrimonio (1995: 80). Es decir, el hecho de que un matrimonio que ya no está interesado en seguir con la relación, deba estarlo por no formar un escándalo social. Gertrudis Gómez de Avellaneda hace una crítica al papel de víctima que ha de cumplir una mujer acepte o se rebele contra los convencionalismos sociales. Catalina se suicida para que el peso de la vergüenza no caiga sobre su hijo, Luisa cumple con su deber de esposa pasiva y comprometida renunciando a su felicidad.


Bibliografía

AIH. Actas XII (1995). Actas XII. AIH. «Dos mujeres», novela reivindicativa de Gertrudis Gómez de Avellaneda. M. A. Ayala.

González. H. N. (2018). “Revisando a Gertrudis Gómez de Avellaneda desde la historia de las mujeres”. La Aljaba, 13, pp. 33- 46.



enero 04, 2021

Gertrudis Gómez de Avellaneda: una dramaturga y poeta del Romanticismo

 

    Gertrudis Gómez de Avellaneda (1814-1873) nació en Cuba y fue descendiente de padre criollo y de madre cubana, frecuentemente los más allegados a la autora la llamaban Tula, nombre que aparece en algunos de sus escritos como firma. En 1816 abandonó Cuba junto con su familia y se estableció en España, concretamente en A Coruña. Cuando tenía catorce años rechazó un matrimonio concertado, dado que Gómez siempre fue una mujer con fuertes convicciones, pero este hecho le hizo perder la herencia de su abuelo.

    Gertrudis Gómez siempre fue una ávida lectora entre los escritores que leyó en su juventud destacan: Byron, Victor Hugo, Lamartine, Chateaubriand, Madame de Staël, o George Sand. Algo que sin duda reforzó su vocación literaria y fomentó que siguiese escribiendo cuentos, poesías, obras de teatro, etc.

    En 1840 la escritora se instaló en Madrid momento que coincidió con el inicio de su etapa literaria. Su emancipación y su carácter independiente sorprendían a los más cercanos, y provocó reacciones mordaces de José Zorrilla o Nicomendez Pastor Díaz.

    Dirigió la revista El Álbum Cubano en 1860, donde publicó La montaña maldita, La dama de Amboto, La flor del ángel y sus artículos sobre la mujer. Finalmente en 1873 murió.

Bibliografía

Ayala. A. M. (Sin fecha). Universidad de Alicante: Cervantes virtual, http://www.cervantesvirtual.com/portales/gertrudis_gomez_de_avellaneda/presentacion/




noviembre 20, 2020

MARÍA DE ZAYAS: Una escritora en el Siglo de Oro

Podemos distinguir en la obra literaria de Zayas dos bloques: por un lado, las Novelas Exemplares y amorosas (1637), y por otro, Parte segunda del sarao y entretenimiento honesto Desengaños amorosos (1647). Ambos bloques contienen diez novelas. La parte de los Desengaños amorosos sigue el patrón de estructura encuadrada, es decir una historia dentro de otra. 
El contexto en el que se enmarcan estas diez novelas es una reunión entre amigos en la que Lisis es la narradora principal y moderadora de las historias que van contando los miembros de la reunión, narración que se alarga durante tres noches.
 Los Desengaños amorosos de Zayas son diez y están distribuidos en las tres noches en las que Lisis cuenta las historias. Mientras que en el primer bloque de Novelas exemplares y amorosas se encuentra una María de Zayas más optimista, seguramente por su juventud, en los Desengaños amorosos la autora se muestra mucho más crítica, sobre todo con el género masculino, y sus novelas siempre tienen finales trágicos.
Para entender esta diferencia de actitud en la autora y comprender por qué Zayas es más crítica y pesimista en los Desengaños amorosos, se han barajado varias hipótesis, incluso la que se refiere a la experiencia de desengaños amorosos por parte de la propia autora, explicación quizá poco plausible, dado que cuando escribió esta obra rondaba los cincuenta años (Redondo, 1989: 10). 
También se ha planteado la posibilidad de que a partir de 1647 ingresase en un convento, desengañada del mundo y de los hombres, al igual que las protagonistas de sus novelas (Montesa, 1981: 28). Por otro lado, se ha sugerido también, como explicación para el cambio de tono en esta segunda obra, un desengaño causado por los dolorosos acontecimientos histórico-sociales que sufrió España en el contexto de la Guerra de los Treinta Años, como el levantamiento de Cataluña y Portugal, etc. (Redondo, 1989: 10-11; Montesa, 1981: 139-140).
Dejando a un lado el tono de sus Desengaños amorosos, observamos que Zayas gozó de bastante fama, dado que sus novelas fueron bien acogidas entre los lectores, “fue una autora editada, traducida e imitada con profusión” (Redondo, 1989: 12). 
Asimismo, estuvo vinculada al mundo de las tertulias, se cree que pudo participar en actividades de los grupos de Medrano y Mendoza, muy activos por estos años y de fundamental importancia en la vida cultural de Madrid (Redondo, 1989: 9). Por eso resulta cuando menos extraño que, a pesar de su éxito, no tengamos demasiados datos biográficos.
Por otro lado, tal y como indica (Redondo, 1989) las Novelas Amorosas y exemplares alcanzaron unas cinco ediciones en diez años, sin contar las hipotéticamente perdidas que sugieren muchos críticos como (Montesa, 1981). En cuanto a Parte segunda del Sarao y Entretenimiento honesto, Desengaños amorosos, al cumplir los dos años de su primera publicación, empezó a reeditarse conjuntamente con la primera parte de las Novelas Amorosas, bajo el nombre de Primera y segunda parte de las novelas amorosas y exemplares de Dña. María de Zayas, que tuvo seis ediciones en la segunda mitad del siglo XVII.
A diferencia de muchas escritoras de la época, ella no tuvo que usar un seudónimo, algo poco habitual en aquel entonces: “a partir de la mitad del siglo XVII la consideración social de la mujer escritora parece haber cambiado, de ahí que su presencia venga casi siempre precedida de diversos filtros: el seudónimo o la presencia del editor-mediador” (Baranda, 1998: 472).

Bibliografía 
BARANDA, N. (2005). Cortejo a lo prohibido lectoras y escritoras de la España Moderna, Madrid: Arco/libros.
Amorosos, Madrid: Castalia.


MONTESA, S. P. (1981). Texto y contexto en la narrativa de María de Zayas. Madrid: Dirección General de la Juventud y Promoción Sociocultura.

ZAYAS Y SOTOMAYOR, M. (1989). Tres Novelas amorosas y tres Desengaños


noviembre 14, 2020

Una desdibujada existencia: María de Zayas

No contamos con muchos datos sobre la vida de María de Zayas y Sotomayor (1590- ¿1661?), ni siquiera la fecha de su muerte es segura. Se sabe que nació en Madrid en 1590, por su partida de bautismo, y se cree que podría pertenecer a la nobleza media porque su padre fue capitán de infantería, algo que sin duda influyó en su educación. No obstante, aquí termina todo lo que sabemos sobre la escritora.
Algunos estudios críticos, a partir de sus novelas, han planteado hipótesis sobre la vida que habría podido llevar la autora. Una de ellas ha sido que la autora viajó por diversos sitios, dado que, en sus novelas, se aprecia el conocimiento que tenía de algunos lugares y su cultura, además de que las acciones de aquellas transcurren en diferentes ciudades, una posible prueba de que viajó bastante (Redondo, 1989: 8).
Recientemente, Rosa Navarro Durán publicaba el artículo “¿Quién se esconde tras María de Zayas?” (2019) en la revista El Cultural de El Mundo. En dicho artículo, Navarro apunta a que María de Zayas nunca existió como tal, es decir que solo fue un seudónimo, y que era en realidad Alonso de Castillo Solórzano (1584-1647/48?), quien se escondía tras él
La teoría de Navarro recibió en pocos días diversas refutaciones. Una de las más sólidas, la de Elisabeth Treviño en “La muerte (virtual) de María de Zayas” (2019), explicaba que Zayas no podía ser un ente de ficción por las alabanzas vertidas hacia ella por parte de autores como Lope de Vega o Pérez Montalbán, entre otros, e incluso por la licencia de impresión de su libro Novelas exemplares y amorosas, que avaló Josef Valdivieso en 1634. Por otro lado, Treviño destaca que aunque en la época era bastante común el nombre María de Zayas, el que su segundo apellido fuese Sotomayor y que, además, mantuviese un parentesco con el impresor Luis Sánchez, demuestra que no podía ser un nombre falso.

Bibliografía
ZAYAS Y SOTOMAYOR, M. (1989). Tres Novelas amorosas y tres Desengaños Amorosos, Madrid: Castalia.